LAS EMOCIONES EN EL CUERPO

Qué son y para qué sirven las emociones?

Se puede decir que es información que nos da nuestro cuerpo para decirnos cómo estamos aquí y ahora, que percibimos de nosotros mismos y a través de los estados emocionales de otras personas, que percibimos de los demás o poder acercarnos a lo que les está pasando en ese momento. Las emociones nos motivan a relacionarnos y comunicarnos con los demás. En estas interrelaciones personales, siguen dándonos información de nuestras necesidades, con los demás y con nosotros mismos.

Las emociones nos ayudan a sobrevivir, nos incitan a la búsqueda de nuestra felicidad o por el contrario nos alertan de una situación peligrosa o que no produce bienestar. De esta manera siempre estarán ayudando a cubrir nuestras necesidades y por ende satisfacernos para volver a a calma y bienestar.

Las emociones nos guían, nos informan sobre cada situación en función de lo que sentimos, nos ayudan a precisar si la experiencia nos conviene o no. Ellas son como un mapa de ruta que nos orienta, y dependiendo de nuestra sensación identificamos si queremos repetir una experiencia o evitarla, nos enseña a la escucha interior. Por ejemplo, cuando sentimos miedo porque vemos un animal furioso, sin pensar, nuestro cuerpo ya reacciona. Aumenta nuestro ritmo cardíaco para que llegue más sangre a los músculo, poder moverlos y escapar ante el peligro. Así escapamos rápidamente del peligro sin pasar por el filtro de la mente, con lo que implicaría una pérdida de tiempo, aumentando las posibilidades de supervivencia.

El problema con las emociones es cuando surgen a través de una percepción distorsionada, o por otro lado, no saber de donde provienen o por el contrario no sentirlas. Esto puede ser causa de corazas o conductas defensivas creadas cuando se formó nuestro carácter, condicionadas por nuestro pasado y que reaccionan automáticamente intentando evitar el sufrimiento. Distorsionar la realidad creando mecanismos neuróticos que nos bloquean y nos alejan de los demás, generan problemas y conflictos personales.

Por otro lado también dejarse llevar solamente por los impulsos emocionales sin pensar, puede inundarnos de la emoción quedándonos sumergidos en ella.

Cuando las emociones surgen de una percepción errónea de la realidad, pueden considerarse “neuróticas” y por ende egoica, ya que ha estado deformada por la mente. Por ejemplo, cuando solo pensamos que algo malo nos puede pasar, aquí pude surgir angustia o miedo; hacer interpretaciones de la realidad puede generar una emoción distorsionada y exagerada. Otro ejemplo, la reacción impulsiva de escondernos ante un ruido o coger un cuchillo estando solos en casa para defendernos, sin previa observación o análisis de lo que puede ser el ruido; si por el contrario se verifica a través de la observación involucrando la mente, se podría observar que es una ventana mal cerrada, reaccionando acorde a las circunstancias.

Pueden considerarse perturbaciones del estado del ánimo que nublan nuestra percepción de la realidad. Son un indicador que algo falla en nuestra psique y en nuestra vida, pero nos ofrecen la oportunidad para conocernos mejor. Es un buen punto de partida para nuestro autoconocimiento y transformación.

Antonio Pacheco (creador de TCI) nos dice que las emociones son impulsos que nos permiten reaccionar de manera natural ante los estímulos del medio ambiente. Podemos hablar de emociones naturales o genuinas al referirnos a las que emanan de nuestro ser esencial sin interferencia de nuestra mente… Las emociones egoicas pueden ser generadas por nuestra propia mente”.1

Pero es muy importante aprender a analizar si estas emociones son genuinas o egoicas. Genuinas cuando surgen con un propósito real, sin estar condicionada por la mente con el objetivo de orientarse a satisfacer una necesidad esencial como ser humano y de nuestra verdadera esencia.

Clasificación de las emociones

Las emociones son energía y se manifiestan según la cualidad expansiva o restrictiva que tengan. Todas tienen un propósito y son válidas.

Se han categorizado a través de las formas faciales, según las reacciones musculares que surgen de su expresión. Así categorizadas en 4 emociones básicas, según un estudio llevado a cabo en la Universidad de Glasgow del Reino Unido: Alegría, tristeza, miedo y rabia.

  • El miedo nos prepara para la huida, la evitación, el afrontamiento o la protección ante el peligro
  • La tristeza tiende a la reintegración personal, la introspección y la reconciliación
  • La ira nos dota de recursos para la autodefensa o el ataque
  • La Alegría tiende a la acción, la afiliación, al pensamiento flexible y divergente

A partir de aquí se obtiene el resto, aunque su clasificación puede variar según diferentes autores.

A continuación expongo otra clasificación de las emociones, donde se puede observar la relación entre ella, para que surja las secundarias y con sus diferentes intensidades.

Ejemplo: La rueda de las emociones de Plutchik (1980) representa 8 emociones básicas  y 2 intensidades de cada una de ellas y 8 emociones avanzadas, formadas por la conjunción de 2 emociones básicas.

Las emociones nos permiten observarnos, si hacemos caso a cada emoción podremos usarla sabiamente para conocernos realmente y trabajar nuestro interior. Luego, en la manera en que las gestionamos hacia el exterior, en la interacción con otros podremos observar la relación con el resto de sistemas externos, haciéndonos conscientes de nosotros y la interacción con los demás. Estas relaciones externas son la base de la psique humana y las emociones siempre están relacionadas con algo o con alguien, interno o externo. Ya que como seres humanos somos seres sociables.

Cómo conocer e identificar nuestras emociones?

A través del gesto, lenguaje y contacto se evidencian las emociones, pero muchas veces no sabemos identificar exactamente cuáles son las emociones que nos afectan. A continuación planteo un ejercicio para comenzar a: conocer las sensaciones, cómo se manifiestan en el cuerpo, la intensidad y de donde proviene, si es de un estímulo actual o un condicionamiento etc…

  1. Lo primero que podemos analizar es, la manifestación emocional en el cuerpo físico. Cuando surja alguna emoción observar donde puede manifestarse, en una zona determinada del cuerpo y con diferentes sensaciones. Por ejemplo, en el pecho, estómago etc, en forma de tensión, rigidez, expansión, distensión. Podemos sentir una bola, un agujero, fuego, hielo, etc. Si se presta atención más sutil podrá sentirse a nivel de energía que se manifiesta como vibración, hormigueo, color, calor etc. y así comenzamos a “a darnos cuenta” a ser más conscientes de lo que realmente ocurre.
  2. Vincular la sensación con la emoción, preguntándonos qué emociones surgen de esto? Cómo afecta mi ánimo y si puedo detectar de donde provienen?
  3. Intentar ponerle palabras a lo que estoy sintiendo. Es buena estrategia, traducirlas o descomponerlas. También preguntarse, me recuerda a algún momento ya vivido? Y qué acción o inacción me provoca hacer este sentir?

Aquí ya estamos abarcando desde los tres aspectos: físico, emocional, mental (cognitivo). Lo que nos proporciona una información básica para comenzar a actuar, movilizarnos para ir hacia lo que nos resuelva y poder ir a un trabajo para modificar las manifestaciones corporales. Ese trabajo a su vez en manera inversa ayudará a modificar el estado emocional. (Ver el punto No. 3 de «sugerencias de terapia corporal»).

El impulso de la emoción conduce a desencadenar una acción, cada emoción a nivel físico segrega una hormona que son transformados en energía motora y deben conducir hacia su propia manifestación. …»estas emociones no son sencillamente descargadas, sino que más bien son transformadas en energía motora. La ira se convierte en golpes y patadas: la pena, en sollozos; el deseo sexual en… y se habrá conseguido una buena conclusión una buena satisfacción»..Nana Schnake.2

Las emociones nos hablan de una necesidad, si aprendemos a escuchar nuestro cuerpo como un organismo que es integral, un todo. Escucharlo nos brinda una brújula para emprender las acciones que nos lleva a buscar la satisfacción interna. Lo que en Gestalt se llamaría cerrar el ciclo de las necesidades/experiencia (ver artículo: Pulso de vida), no dejando inconcluso este ciclo de necesidades/experiencia y así volver a la calma.

Sugerencias de terapia corporal para el autoconocimiento emocional

A continuación propongo algunas sugerencias de terapia corporal, para complementar el anterior trabajo de atención de las emociones, para realizar un trabajo de autoconocimiento,

1.Check list de las emociones dominantes:

  • Cuales son?
  • Cómo afectan nuestra vida?
  • Nos benefician o nos perjudican y como?

2. Hablale a tus emociones como si fuera una personaje y preguntale:

  • A qué vienes?
  • Que quieres y por que ?
  • Que vas a sacar con eso, gratificantes o vas a ocasionar problemas?
  • Que hay detrás de esa emoción? Viene con alguna otra emoción?
  • Cual es la tu intensión?
  • Que puedes hacer que sea más adecuado para ti y para los demás?

3. Compensar estas emociones negativas con actividades placenteras y gratificantes como:

  • Ir al cine, teatro, yoga, gimnasia, tomar un masaje, compartir con otras personas, realizar hobbies, disfrutar de una buena comida etc…

4. Observar si eres tu mismo quien te ocasiona estas emociones.

  • Pensando o imaginando cosas negativas, no afrontando los problemas o dificultades, no valorándome y aceptándome (incluyendo cuerpo, emociones, carácter), propias expectativas muy altas, cerrándome y siendo poco tolerante a otras formas de pensar, querer tener la razón, demasiado proteccionismo, miedo al fracaso etc..

5. Compartir tus emociones y experiencias con otras personas, con una persona de confianza, agradeciendo su tiempo, teniendo en cuenta la visión del otro si la hay y sin expectativas si no las hay. Agradecer el tiempo y la atención. Si puede ser con un terapeuta aún mejor.

En estos procesos emocionales ayuda mucho el trabajo terapéutico, para encontrar la manera de ir dejando atrás la influencia que nuestra historia pueda tener en nuestro presente, el darnos cuenta dónde está el bloqueo emocional y cual es nuestra verdadera necesidad o simplemente es una emoción que surge de manera automática a manera de protección inconsciente y solamente hay que decirle, te escucho y gracias por aportar, pero no es necesario.

  • 1.Antonio Pacheco. Ego, esencia y Transformación. Pag. 226
  • 2. Adriana Nana Schnake. Sonia, te envio los cuadernos de café. Pag. 44

Bibliografía:

  • Psicología de la emoción. Editorial Universitaria Ramón Areces. Fernández-Abascal, E. G., García, B., Jiménez, M. P., Martín, M. D., & Domínguez, F. J.
  • Ego, escencia y Transformación. Antonio Pacheco.
  • Sonia, te envio los cuadernos de café. Adriana Nana Schnake.
  • Las cuatro emociones básicas Marcelo Antoni., Jorge Zentner.

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