“CORAZA, CARÁCTER Y EGO” Eliminarlos o transformarlos?

Las corazas corporales son bloqueos que se forman en el cuerpo a manera de tensiones, contracciones o por el contrario distensiones musculares, producidas por inhibir nuestras propias emociones, no dejarlas salir.

Las corazas corporales van ligadas a una coraza de carácter, que son normalmente  una respuesta a una forma de pensar o reacción subconsciente según cómo hemos aprendido a ver el mundo, según nuestra personalidad. Son reacciones que emergen a modo de protección ante el mundo que vemos cómo hostil o por lo contrario, en la búsqueda del amor y la aprobación de nuestro entorno.

Cuando surge una emoción o sensación, es un indicativo de como estamos con nosotros mismos y ante nuestro entorno. Nos guían  para saber cuáles son nuestras verdaderas necesidades (1). El impulso sano y natural es ir a satisfacer esa necesidad, a expresar y movilizar esa emoción. Cuando  inhibimos la expresión comienza  a tensarse los músculos y el cuerpo; a crearse o reforzarse dicho acorazamiento.

Por ejemplo, la reacción sana: Un individuo siente  un sentimiento de tristeza, observa y hace conciencia  porque viene ese sentimiento, y se da cuenta que es debido a que extraña a una persona (amigo, pareja, madre, etc..), y que desea hablar con ella. El impulso natural es ir a satisfacerse, con lo cual  el paso siguiente sería ir tomar el teléfono y llamar, si es necesaria expresar las emociones, de añoranza, alegría o tristeza. Aquí quedaría resuelta la necesidad y volvería a estar en calma y paz. (2)

Según nuestro carácter puede que la coraza física y caracterológica nos impida llegar a la satisfacción de esa necesidad propia.

Porque cuando estamos acorazados, nos ponemos a modo de protección, observando el mundo desde nuestra perspectiva (pudiendo salir  también nuestro “modo neurótico”), por lo cual al sentir esa emoción, cortamos el flujo de la emoción, reprimiéndonos y tensando aún más nuestro cuerpo, acentuando la coraza física.

El carácter son los rasgos propias adquiridos por la adaptación al medio y a la cultura, incluye un estilo de pensamiento determinado por nuestro sistema de valores y creencias. Fue moldeado también con creencias  que nos introyectamos o que nos creímos sin digerirlas, nuestra historia emocional, nuestras relaciones y la auto percepción.

Por lo cual, según nuestro propio carácter,  las motivaciones para escuchar y expresar o no, nuestras emociones pueden variar significativamente. Cada carácter posee su propia forma de protección o coraza.

El origen de esa coraza  se remonta a nuestra infancia, en la que nuestros impulsos de expresión e ir hacia afuera fue reprimido, y nuestras emociones no fueron expresadas. Se fueron volviendo crónicas y fueron construyendo una estructura corporal y la coraza de carácter.

Se puede poner de ejemplo, una persona de carácter y personalidad huidiza, timida etc… Este tipo de caracte puede haberse generado con una herida de rechazo y/o abandono en la primera etapa de la infancia, en el que la madre (o quien ejerciera de esta función), por cualquier motivo no pudo estar a su lado.

El niño en este sentimiento de abandono, vio vulnerada su existencia por el sentimiento de desconexión con su todo (su madre). Fue creando su carácter con la defensa caracterial, en el que para evitar el dolor se adormece, se hace invisible, aprende a alejarse y se vuelve independiente por miedo a volver a pasar por el abandono y/ o rechazo al exponerse a las personas con quien se relaciona. Antes de que me “abandonen o rechacen, yo me alejo, yo puedo solo”.

En este caso el niño aprende a no escuchar sus necesidades y reprimir sus sentimientos, su necesidad de afecto, de sentirse parte de la existencia, de su tribu y de su familia.

Volvemos al primer ejemplo, donde el individuo sentía tristeza y deseaba hablar con alguien de sus afectos. Si este individuo tiene una defensa caracterial y personalidad huidiza y tímida, posiblemente se va a impedir hacer esta llamada y poder llegar a la conclusión satisfactoria de sus necesidad de afecto. Su coraza lo lleva a retirarse y contener el impulso, sintiendo que no es necesario ir  y hacer la llamada, porque él se auto abastece de todo, y hasta llegar a anestesiar y adormecer sus propias emociones. En el fondo, existe o existió, un miedo al abandono y rechazo inconsciente que le hace repetir el mismo patrón.

A su vez, se va agravando la situación por que él mismo no da la oportunidad de acercarse a los demás, generando conductas de rechazo ante los otros. Como consecuencia, interpretará una vez más como rechazo y abandono, como una proyección.  Convirtiéndose en un círculo vicioso y con una percepción neurótica de la realidad.

Pueden existir múltiples ejemplos como múltiples y diversos carácteres, con sus propias defensas y corazas que muchas veces más que protegernos es autosabotearnos. Lo que un dia como niños nos defendió ahora nos crea sufrimiento.

“Tu coraza caracterial sustentada por tu coraza corporal, restringe tu capacidad para el contacto para la expresión emocional espontánea y para la imaginación creativa”

Ejemplo de caracteres y personalidades (ego)

  • Los aislados y huidizos, les da miedo el rechazo. Prefieren estar solos en su zona de confort.
  • Los dependientes, que buscan hacer a los demás felices y desean lo mismo a cambio, que a ellos se les hagan también felices.
  • Los que ayudan pero desde su ubicación de control (no se salen de las reglas y normas), manipulando las situaciones a su conveniencia, pudiendo sacar partido para sentirse seguros.
  • Los que se sienten víctimas, aunque tienen disposición a ayudar a los demás siempre sacrificándose, para así agradar a los demás, sentirse valorados y queridos.
  • Los autocríticos consigo mismo y con los demás, siempre buscando lo que consideran el ideal de perfección y éxito. “Solo si valgo y soy el mejor, me siento valorado y querido”

Todos los ejemplos de personalidades buscan la aceptación, valoración y amor y evitar el sufrimiento. Pero no se mueven desde la consciencia y la autenticidad de la propia esencia.

Por eso es  importante conocernos y observar cual es el rasgo de carácter que debemos trabajar para no dañarnos y ver afectadas las relaciones interpersonales.

Aprender a ver la coraza como tal, solo como una herramienta que puedes colocártela cuando realmente la necesites. En la infancia funcionó llevarla puesta, para que pudieras obtener el amor o alejarte del dolor. Pero ahora no es necesario ir con ella puesta siempre, ni llevar la máscara de aquellos personajes que interpretamos con sus personalidades, que solamente nos alejan de un contacto genuino con los demás y con nosotros mismos.

Por el contrario, sería interesante buscar el equilibrio, entre protegernos solo cuando sea necesario y cuando no abrirnos a la escucha de nuestra verdadera esencia y conciencia, y desde ahí expresarnos.

Sugerencias para convivir con la esencia y el ego (personalidad):

  • Hacer conciencia de la personalidad y carácter (ego),  y de la esencia. Las dos siempre serán parte de la condición humana.
  • No se debe intentar aniquilar o liberarse de la personalidad o ego, ya que  es un mecanismo que hemos adquirido para poder funcionar en este  mundo. 
  • Puedes observar y hacer consciencia de los rasgos del carácter que te sabotean y llevan al dolor propio o ajeno.
  • Hacer conciencia de los personajes y las máscaras que nos ponemos para protegernos, para buscar aprobación y funcionar, como considerando que aśi seremos más valorados. Posteriormente intentar buscar un equilibrio, escuchando más nuestro interior auténtico.
  • Aprender ver el mundo no solo desde nuestro perspectiva caracterológica o personalidad, que muchas veces logra distorsionar la realidad (neuroticamente), sino con mayor consciencia (desde la esencia).
  • Trabajar con el cuerpo, con ejercicios de desbloqueo de las corazas físicas a manera de fundirlas o derretirlas. Realizar terapias corporales movilizando el flujo vital y energético por el cuerpo, meridianos, canales, etc. Eso permite que se  desbloquee el movimiento del cuerpo y la energía vital vuelva a fluir libremente, llevándonos a percibir nuestros fenómenos físicos, psíquicos y energético, y conectar más con nuestro interior y esencia. Ayudando a disolviendo las estructuras de carácter muy enfatizadas y desequilibradas, volviendo a la escucha de nuestro cuerpo, emociones y necesidades reales.

Cuando reprimimos las emociones, el cuerpo se inhibe en forma de bloqueos musculares. Devolver la flexibilidad corporal nos permite liberar también las emociones.

Antes que todo esto se debe realizar una observación e introspección en el autoconocimiento, rigurosamente, usando  herramientas como puede ser el estudio caracterológico de la Bioenergética, el Eneagrama o estudiar las heridas básicas de la infancia o cualquier otra que te resuene. Esto te dará una aproximación de los porcentajes de cada carácter que han ido conformando tu personalidad y tu manera de ver el mundo.

  • (1) Pirámide de Maslow
  • (2) Ciclo de las necesidades

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